Los catálogos de productos existen desde hace mucho tiempo y permiten mostrar de manera detallada los productos que ofrece una marca. Con el boom del ecommerce, y teniendo en cuenta que según datos brindados por la empresa Statista para el 2040 el 95% de todas las compras se hará por la vía digital, los catálogos impresos ya no servían como antes. Por eso, pasaron a ser diseñados y publicados en el sitio web, o distribuidos a través de medios electrónicos como los mailings. 

Aquí te contamos cuáles son los beneficios de contar con un catálogo digital:

Eficiencia y eficacia en ventas

Un catálogo online facilita las tareas de recopilación de información de producto de fabricantes, distribuidores y proveedores, la organización de los datos de productos propios, y la conexión a cualquier canal de ventas. También físicos, ya que disponer de un catálogo virtual facilita el trabajo a los vendedores en tiendas físicas y en almacenes, pues las tecnologías disponibles para ecommerce permiten sincronizar stocks y datos entre todos los canales de venta.

Consigue mayor exposición

Un catálogo digital puede consultarse desde cualquier dispositivo y lugar. Además, ya no hay restricciones de distribución, hoy en día una marca puede alcanzar hasta el pueblo más remoto y lugares que antes eran inalcanzables.

Este aumento de la exposición también se traduce en mayor precisión de ventas, ya que los representantes comerciales podrán acceder a información digital en cualquier situación y obtener de inmediato datos precisos sobre tendencias y comportamiento de usuario en reuniones, presentaciones y sesiones con clientes que necesiten sugerencias personalizadas.

Optimiza los costos

Un catálogo digital no es gratis y conlleva gastos de creación, distribución y mantenimiento, pero los costes resultan mucho más asequibles que la antigua edición manual de hojas de cálculo para datos de producto y que la impresión de catálogos en papel.

El software de automatización ha aliviado enormemente el trabajo y el costo de lanzarse a los catálogos digitales, ya que también permite reducir los recursos necesarios para actualizar contenido de producto y los tiempos para crear catálogos y materiales de diseño.

Mayor difusión

Hojear catálogos y comprar productos también podría considerarse como actividad de entretenimiento, y por eso los consumidores esperan estímulos nuevos a menudo.

Los catálogos digitales permiten renovar el contenido sin grandes costos, incluso con los mismos productos, a fin de buscar nuevas presentaciones y probar a destacar productos diferentes con distintos tipos de audiencias.

Y este recurso conlleva la ventaja de una promoción gratuita: los usuarios pueden compartir contenido de catálogo (una fotografía, una ficha de producto, un vídeo…) en sus redes sociales o mediante mensajes privados a sus contactos, consiguiendo mayor exposición, participación e interés por la marca.

No tiene límites 

Las versiones en papel contaban tenían una gran limitación: al no contar con espacio infinito se debía elegir qué productos se iban a mostrar, por lo tanto, el usuario solo veía una parte y no la totalidad de lo que la marca ofrecía.

Con un catálogo digital la extensión ya no es un problema y se puede optar por el estilo exuberante que se prefiera: sin límite de páginas, imágenes a página completa y en alta definición, ilustraciones, maquetaciones más atrevidas que no serán un costo millonario en imprenta, e incluso vídeos.

Corrección de errores

Los catálogos físicos cuentan con un gran problema: imagínate ya están impresos, listos para enviar y te das cuenta que los precios de una página están en blanco. Un error de este tipo era catastrófico en los tiempos impresos, pero en la actualidad no hay nada más fácil y rápido que corregir y actualizar un catálogo digital.

Análiticas de interacción 

Con catálogos impresos podías saber a qué personas llegarían tus folletos, pero es imposible conocer quién abre el catálogo y quién lo tira directamente al contenedor de reciclaje.

Mediante un catálogo digital es posible monitorizar el comportamiento y hábitos de los usuarios, saber cuántos ven realmente el catalogo, cuánto tiempo permanecen en cada página y qué productos reciben mayor interacción, en qué momentos hay más tráfico, si los compradores acceden desde web, app o red social, el número de descargas de un PDF, entre otros. 

Agiliza tu marketing

Un catálogo digital ofrece información valiosa a los equipos de ventas y marketing, como hemos visto, y abre canales de comunicación como recopilar emails de usuarios que se descarguen un catálogo en PDF.

Con la gestión virtual es mucho más simple adaptar un catálogo a nuevas ofertas, periodos de promociones, lanzamiento, tendencias de última hora, etc. De esta manera los compradores permanecerán al día gracias a las alertas y notificaciones push de lanzamientos o reposición de stock.

En resumidas cuentas, los catálogos digitales enriquecen la comunicación entre una marca y su clientela, y llevan la experiencia de catálogo y compra a algo más gratificante para todos que una venta en frío.

De todas maneras, es importante que tengas en cuenta lo siguiente, necesitas datos para poder alimentar este catálogo digital, sino no obtendrás los resultados y beneficios que buscas. En B&L apoyamos a las empresas para que logren contar con datos sobre productos limpios, completos, estructurados y homologados. Escribenos a sales@brandnlabel.com y conoce más sobre nuestras soluciones. Referencias: https://blog.saleslayer.com/es/10-ventajas-de-contar-con-un-catalogo-digital